viernes, 22 de febrero de 2013

El futuro de los medios está más allá de las pantallas



El futuro de los medios está más allá de las pantallas:

En realidad, da igual que hablemos de publicidad en televisión, en radio, en medios exteriores, en internet o en dispositivos móviles. Al fin y al cabo, los anuncios que vemos en cada uno estos canales se hacen y se sienten de una manera muy similar. O interrumpen la experiencia del usuario o se envuelven a sí mismos en torno a ella. Por mucho que los “gurús” de los medios hayan tratado de vendernos las supuestas novedades que llevan aparejados conceptos como la publicidad nativa o el marketing de contenidos, lo cierto es que la forma y la función de la publicidad siguen siendo las mismas de siempre. Y puesto que es improbable que este modelo cambie, es importante que las marcas sepan qué hacer cuando quede de manifiesto que el futuro de los medios va más allá de las pantallas desde las que la publicidad se ha asomado siempre al consumidor.

El actual “boom” tecnológico no tiene nada ver con la red de redes como la conocíamos hasta ahora ni tampoco con las experiencias basadas en navegadores. Lo que es hoy por hoy tendencia en el sector tecnológico es la impresión en 3D, la informática “ponible”, el internet de las cosas, los dispositivos conectados, la robótica y la telepresencia. Ninguna de estas tendencias es realmente una plataforma de medios. Son tendencias que representan la digitalización de otras industrias (más allá de los medios), una digitalización que hace que las cosas entre interconectadas entre sí y que lleven pantallas integradas (o no). Pensemos , por ejemplo, en las pulseras NikeFuelBand o Jawbone, que proporcionan al usuario información sobre su actividad física diaria, o en Apple TV o Boxee, dos dispositivos que permiten al usuario conectarse a la web y acceder así a una amplia oferta audiovisual en la que no existen ni siquiera los anuncios.

Todo esto no quiere decir que la publicidad tal y como hoy la conocemos vaya a correr un camino paralelo al de los dinosaurios. Quiere decir que las marcas y las agencias de medios van a tener que desarrollar maneras nuevas y más interesantes de hacer llegar información sobre el anunciante al consumidor.

Lo que está claro es que el panorama mediático está cambiando, va más allá de las pantallas y cede la “batuta” al consumidor. Ahí están para demostrarlo nuevos medios como las gafas de Google y el reloj inteligente Peeble. Cuando productos como estos y los muchos “clones” que a buen seguro les seguirán terminen de echar raíces en el mercado, el consumidor será mucho más esquivo para las marcas de lo que ya lo es hoy, explica Mitch Joel en Twistimage.

Para tener de su parte a este nuevo tipo de consumidor, cada vez más selectivo y exigente, las marcas no podrán conformarse única y exclusivamente con adaptar sus mensajes a plataformas ajenas sino también a construir sus propias plataformas de medios. Si durante el siglo pasado las marcas trataban de meterse al bolsillo al consumidor mediante la repetición y su constante presencia en los medios, en el futuro la publicidad no consistirá tanto en generar muchas impresiones como en crear herramientas y aplicaciones que proporcionen valor al cliente y que refuercen su fidelidad a una determinada marca.

Se trata de algo que la mayor parte de marcas no han hecho nunca antes pero también de un espacio lleno de oportunidades y de toneladas de creatividad para aquellos que se atrevan a sumergirse en él.

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